Con el tiempo, luego de una situación grave de salud, el estrés disminuye. Sin embargo, es posible que su vida haya cambiado. Esto puede ser motivo de pena, tanto para usted como para su ser querido. Llame al proveedor de atención médica si cualquiera de los dos nota signos de depresión. El tratamiento, como el asesoramiento profesional, los medicamentos o una combinación de ambas opciones, puede darle esperanza, aun cuando piense que nada puede ayudarlo. Cuanto antes reciba tratamiento, más eficaz será. Los signos de depresión pueden incluir los siguientes:
- Sentirse triste la mayor parte del tiempo
- Sentirse culpable o desesperanzado
- No disfrutar las actividades que antes le gustaba hacer, como la lectura, el ejercicio o las actividades sociales.
- Dormir menos o más de lo normal.
- Tener cambios importantes de apetito o de peso.
- Nerviosismo o irritación.
- Cansancio, debilidad o falta de energía.
- Dificultad para concentrarse, recordar cosas o tomar decisiones
- Sentirse enojado o agitado (este puede ser el único signo más frecuente en las personas a las que se les asignó el sexo masculino al nacer)