Una buena alimentación puede ayudarle a mantener la fuerza y la energía, y a prevenir la pérdida de masa muscular mientras baja de peso. Sin embargo, en ocasiones puede resultar complicado alimentarse adecuadamente cuando se toman medicamentos para adelgazar, como los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón de tipo 1 (GLP-1, por sus siglas en inglés). Es posible que no sienta hambre o que no tenga ganas de comer. Puede que se sienta saciado durante más tiempo después de comer, ya que los alimentos permanecen en el estómago durante más tiempo cuando toma estos medicamentos. Además, algunos medicamentos para adelgazar también pueden provocar náuseas, vómitos, gases, diarrea o estreñimiento. Todos estos síntomas pueden dificultar la ingesta de alimentos.